Proyecto Arqueológico Pachacamac
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El sitio de Pachacamac:

Pachacamac, un sitio extenso y complejo (ca. 5 km2 incluyendo ca. 2.5 km2 de área nuclear) localizado en la costa central del Perú, ha sido desde hace mucho tiempo considerado el centro religioso y/o centro de peregrinación más importante del Perú prehispánico. La fama y el poder de su oráculo y templos antiguos, así como los mitos referentes a “Pachacamac”, su deidad patrona, dual y telúrica, han sido descritos tanto por los cronistas españoles de la Colonia como por los investigadores modernos. Se dice que esta deidad tuvo poder para crear y dar sustento a los seres humanos, asegurando las cosechas y dando protección contra las enfermedades, pero, por otro lado, también para causar terremotos, tormentas en el Pacifico y epidemias. Por ejemplo, en su informe de 1534, Miguel Estete anota que muchos peregrinos provenientes de zonas lejanas llegaban al sitio para ofrecer respetos, consultar y/o presentar ofrendas al oráculo en el Templo de Pachacamac (a.k.a. Templo Pintado) en el sector más privado del precinto sagrado. Pedro Cieza de León (1553) y Pedro de La Gasca (1553) describieron cómo este santuario fue rodeado por viviendas temporales para los peregrinos, y por las tumbas de nobles y sacerdotes que deseaban enterrarse cerca de la deidad que adoraban.

El sitio de Pachacamac se encuentra organizado en cuatro grandes sectores definidos por tres grandes murallas concéntricas (ver mapa adjunto; e.g., Eeckhout 1999, Paredes 1990, Shimada 1991). El sector más sagrado y aparentemente el más antiguo es el Sector I en el extremo sur del sitio, una área elevada con excelente vista al océano Pacifico. El Sector I se encuentra rodeado por una muralla que define un área aproximadamente trapezoidal (ca. 470 m x 400 m) en el que se encuentran (a) el Templo del Sol de la ocupación Inca (Horizonte Tardío), (b) el Templo de Pachacamac (a.k.a. Templo Pintado) de la cultura Pachacamac II de la parte tardía del Horizonte Medio y la parte temprana del Período Intermedio Tardío, y (c) el Viejo Templo de Pachacamac (a.k.a Templo Lima) de la cultura Pachacamac I influenciada por Wari y correspondiente a la cultura Lima tardía (de fines del Período Intermedio Tardío a fines del Horizonte Medio; Franco y Paredes 2000). Aparentemente otro templo Lima tardío de encuentra debajo del Templo del Sol (Patterson 1966: 114). Las construcciones Lima utilizan adobitos o pequeños adobes hechos a mano.

El segundo sector, Sector II, que tiene forma de U y rodea al Sector I, se encuentra delimitado hacia el norte por una gran muralla que corre noreste a sureste (la “Muralla de la Ciudad Vieja o Ciudad Interna” de Uhle). Gran parte del área del segundo sector esta ocupada por 14 Pirámides con Rampa ubicadas a ambos lados de las calles Norte-Sur y Este-Oeste. La Calle Norte-Sur comunica los Sectores II y III. En realidad, estas pirámides son plataformas amuralladas de múltiples niveles a las que se accede por una serie de rampas estrechas y de poca longitud. Tales edificaciones presentan diferentes orientaciones y fueron construidas básicamente con adobes y tapia (bloques de tierra apisonada). Las Pirámides con Rampa se fechan en el período pre-Inca del Señorío Ychsma, ca. 1100-1460 d.C. El Sector II también incluye grandes construcciones incaicas (ca. 1460-1533 d.C.), tales como la Plaza de los Peregrinos, el Convento de las Mamacunas, la Casa del Quipu y el Palacio de Tauri-Chumpi.

Uhle (1903) se refirió a los Sectores I y II en conjunto como la “Ciudad Interna” (ca. 950 x 1350 m; 1.28 km2) y al tercer sector (III) como la “Ciudad Externa” (a.k.a. barrio). El Sector III (ca. 850 x 1100 m, ca. 0.94 km2) se encuentra definido por la “Muralla de la Ciudad Interna” en el lado sur y el “Gran Perímetro” o “Muralla de la Ciudad Externa” en el lado norte, este último actualmente cubierto por arena. Uhle (1903: 62) fechó la Muralla de la Ciudad Externa en el período Inca y observó que el Sector III “fue ocupado por extensos sectores de chozas” y cementerios correspondientes a la ocupación Inca. Probablemente estas estructuras fueron construidas de quincha. Varios cronistas españoles (e.g., Cieza 1932 [1554], Estete 1985[1435], Calancha 1976 [1638] notaron que muchos peregrinos tuvieron que guardar abstinencia y esperar (hasta un año) antes de que se les permitiera acceder al recinto sagrado. Desde el trabajo de Uhle (1903) se ha asumido que el Sector III corresponde a las áreas residenciales de los peregrinos del Horizonte Tardío que los españoles vieron en 1533 (Estete 1985 [1534]).

El área al norte de la Muralla de la Ciudad Externa, también un área cubierta de arena, corresponde al Sector IV. En este sector existen cinco muros rectos que corren en forma paralela y perpendicular a los muros de la Ciudad Externa. La antigüedad y funciones de estos muros no están todavía bien definidos (Paredes 1991). En el borde oeste del sitio, inmediatamente debajo de la colina sobre la que se asienta gran parte de Pachacamac, se extiende el área inundable del valle, el cual parece haber sido cultivado, tal como sugiere la designaciones de Uhle de “Campos de la Hacienda Mamacona” y “Campos del Sol”. En el Sector II, unos 350 m al oeste del Templo circular Lima llamado Templo de Urpay Wachak se encuentra la Laguna de Urpay Kocha o Laguna de los Patos.

La fama y el poder del oráculo y sus antiguos templos, la serie de mitos referentes a Pachacamac, la deidad patrona dual, relatada por los testigos españoles y otros cronistas de la Colonia (e.g. Calancha 1976[1638]; Cieza 1932[1554]; Cobo 1964[1653]; Dulanto 2001; Duviols 1967, 1983; Estete 1985[1534]; Gisbert 1990; Rostworowski 1973, 1992), y el número de proyectos arqueológicos conducidos hasta ahora (ver abajo, también Daggett 1988; Shimada 1991) podrían dar la impresión de que contamos con una comprensión detallada del sitio, sus instituciones y residentes. Sin embargo, desde el trabajo de Uhle (1903), la mayoría de los trabajos arqueológicos en Pachacamac ha sido insuficientemente publicada y/o ha tenido alcances de investigación, escala y duración limitados. Tales trabajos también han enfatizado básicamente las construcciones monumentales religiosas o de élite más visibles correspondientes a los períodos tardíos.

Jiménez (1985; Jiménez y Bueno 1970; también Marcone 2000) y Bueno (1982, 1983) excavaron en varias partes del sitio definiendo parcialmente la extensión y naturaleza de la ocupación Lima y el posible significado de las Pirámides con Rampa de la cultura Ychsma. Posteriormente, Paredes (1985, 1988; Paredes y Franco 1985, 1987) y Franco (1993, 1998; Franco y Paredes 2000) excavaron en la cima del Templo de Pachacamac y Viejo Templo de Pachacamac, definiendo sus secuencias de construcción y transformaciones arquitectónicas asociadas, y documentando algunos contextos de ofrendas. En general, las evidencias se fechan desde el Período Intermedio Temprano hasta el Horizonte Medio. Más recientemente, Eeckhout (1995, 1999, 2000) ha conducido una investigación sostenida de las Pirámides con Rampa. Emulando el modelo propuesto para las contemporáneas Ciudadelas de Chan Chan, la capital Chimú, Eeckhout ha argumentado que las mencionadas pirámides fueron los palacios y mausoleos de los sucesivos gobernantes Ychsma. Eeckhout (1999, 2000) observa una jerarquía de construcciones palaciegas donde las más imponentes se encuentran en Pachacamac y las versiones más pequeñas se hallan dispersas en las áreas próximas al sitio, tal como Pampa de las Flores en el valle bajo de Lurín. Este arqueólogo rechaza el modelo etnohistoricamente derivado que sostiene que estas construcciones fueron los templos y embajadas de grupos provinciales que adoraban a la deidad Pachacamac (cf. e.g., Jiménez 1985).

Con relación al estado de la arqueología de Pachacamac, Bonavia (1985: 137; también Shimada 1991: LV) ha lamentado que “Es una gran pena que los trabajos se hayan concentrado en un solo sector [I] de Pachacamac, mientras que el resto del sitio se mantiene cubierto por la arena, parcialmente destruido para siempre, y ahora dañado por reconstrucciones pobremente concebidas.” Sus observaciones siguen siendo válidas. Más recientemente, Kaulicke (2000: 313) ha expresado el mismo sentimiento haciendo un llamado por “más investigaciones… enfocadas en condiciones sociales específicas” dentro de las cuales Pachacamac funcionó como centro religioso.

Una crítica similar sobre insuficiencias de muestreo se extiende a los artefactos del sitio. Ha habido una confianza excesiva en muestras muy limitadas de cerámica funeraria (mayormente piezas huaqueadas o derivadas de áreas distantes; e.g. Knobloch 1989; Lavallée 1966; Schmidt 1929; ver Shimada 1991 y Kaulicke 2000 para una revisión critica de la literatura). Esto es particularmente cierto en el caso del Horizonte Medio en Pachacamac. Nosotros no sabemos quiénes elaboraron ni dónde fue producida la cerámica de estilo Pachacamac con su muy diagnóstico “Grifo de Pachacamac” (ver Shimada 1991: XXVI; Knobloch 1989, 2000; Kaulicke 2000; Menzel 1964, 1977). De hecho, hasta la fecha no hay evidencia que tal cerámica haya sido producida en Pachacamac mismo.

(Para detalles o referencias citadas en el presente texto, véase “Lecturas Recomendadas”).